Para que el niño aprenda a comer lo primero es adaptarse a sus características (carácter, edad, circunstancias...), ya que cada niño es diferente y necesita un enfoque distinto para adquirir los hábitos alimentarios correctos de forma permanente.
Partiendo de esta base, la meta será conseguir despertar el interés del niño por la comida, que descubra el placer que está detrás de los alimentos... la diversidad de colores, texturas, olores y sobre todo sabores, que deberá descubrir por separado, en cada alimento.
Así, buscaremos pequeños cambios que se mantengan, sin prisas.
En los siguientes apartados te damos las claves de cómo debe ser esta alimentación y hábitos saludables que puedes trasmitir a tus hijos:
http://www.mihijonocome.es/nino_mal_comedor/nino_mal_comedor_ensenar_comer_lo_mas_importante.html
domingo, 29 de noviembre de 2009
como enseñar a caminar a un niño
empezamos a ayudarlo a levantarse cuando muestre interés por hacerlo, colocándolo en lugares donde haya espacio suficiente para que pueda moverse a sus anchas.
Aplaude cada progreso que realice, pero no lo presiones ni le obligues a hacerlo rápidamente.
Sobre los nueve meses ya podrá mantenerse de pie apoyándose en algún mueble. Para permanecer de pie y caminar necesita desarrollar el sentido del equilibrio.
Cuando pueda levantarse apoyándose en los muebles, alrededor de los diez meses de edad, le puedes enseñar a dar un paso. Dóblale una de las rodillas y levántale uno de los pies; esto le ayudará a aprender a dar un paso y a sostener el peso sobre un solo pie.
A partir de los once meses, ayúdalo a practicar los pasos hacia adelante, sosteniéndolo de las manos y guiándolo. Si ves que lo hace con decisión, podrás soltarle una mano y hacer que apoye la otra en la pared o en algún mueble. Páralo de espaldas a la pared ubícate a poca distancia frente a él, anímalo a que venga hacia ti, en esa posición estará mas seguro.
Aplaude cada progreso que realice, pero no lo presiones ni le obligues a hacerlo rápidamente.
Sobre los nueve meses ya podrá mantenerse de pie apoyándose en algún mueble. Para permanecer de pie y caminar necesita desarrollar el sentido del equilibrio.
Cuando pueda levantarse apoyándose en los muebles, alrededor de los diez meses de edad, le puedes enseñar a dar un paso. Dóblale una de las rodillas y levántale uno de los pies; esto le ayudará a aprender a dar un paso y a sostener el peso sobre un solo pie.
A partir de los once meses, ayúdalo a practicar los pasos hacia adelante, sosteniéndolo de las manos y guiándolo. Si ves que lo hace con decisión, podrás soltarle una mano y hacer que apoye la otra en la pared o en algún mueble. Páralo de espaldas a la pared ubícate a poca distancia frente a él, anímalo a que venga hacia ti, en esa posición estará mas seguro.
como hacerf que dejen su pañal
Dejar el pañal significa un logro más en el desarrollo del niño, en su autonomía y madurez socio-emocional, necesita sentirse capaz y ser más conciente del funcionamiento de su propio cuerpo, por otro lado, el pañal ha permitido que el niño se mueva con toda libertad sin necesidad de desprenderse de “partes suyas”, ahora aprenderá a aceptar la separación y requerirá tanto de madurez biológica como emocional.
Por ello, es importante que los padres sepan cual es el momento adecuado para enseñarle a dejar el pañal y cómo manejar esta etapa de tal manera que estos cambios no resulten violentos ni conflictivos.
A nivel neurológico es necesario que haya alcanzado la suficiente madurez, esto es que esté listo para controlar su impulso de tener que orinar y dar un significado a las señales que le envía su cuerpo, esto es aproximadamente entre los 18 meses y 2 años y medio, la edad puede variar ya que cada niño tiene sus propias características biológicas y psicológicas.
Existen algunas señales que nos pueden indicar que ya es hora que el niño aprenda a dejar los pañales:
Cuando él ya pueda distinguir si el pañal está mojado o sucio.
Cuando expresa que tiene que orinar o defecar con alguna palabra o acción como agarrarse el pañal moverse, gestos en su rostro, etc.
Puede caminar sin ayuda.
Muestra interés en el uso del baño o el bacín, imita a los adultos.
cada etapa del entrenamiento es importante felicitar al ni ño por cada logro. Dígale “muy bien”, abrácelo, bríndele aplausos, de esta manera el niño se sentirá contento, y aprenderá con mayor facilidad.
Una manera eficaz para saber si es el momento de iniciar el entrenamiento para dejar los pañales es el siguiente:
Déle a su niño a beber leche, jugos o algún tipo de liquido, observe luego de 2 horas aproximadamente, si su niño hace un gesto, esto es moverse como bailando, agarrarse el pañal, etc., esto quiere decir que el niño ya es conciente del cambio que se produce en su cuerpo y que ya tiene control del mismo y de sus funciones, el niño que aún no puede controlar sus esfínteres no dará señal alguna, no se aguantará, simplemente mojará o ensuciará el pañal de manera natural, sin darnos cuenta y sin contenerse. No debemos olvidar que el niño aprenderá a controlar sus esfínteres pasando por las siguientes etapas:
- Primera etapa: El niño comunica que está mojado cuando ya lo ha hecho.
- Segunda etapa: Comunica en el preciso momento que se está haciendo.
- Tercera etapa: Avisa que se está por hacer.
Si el niño está pasando por la primera etapa, es decir, avisa cuando ya está mojado, cámbielo y felicítelo por avisar, muéstrele como se tira el pañal sucio; enséñele el bacín o baño, explíquele para qué sirve y cómo se usa. Cuando usted observe que su niño está dando señales que quiere ir al baño o que se está haciendo, enséñele que debe avisar diciendo “baño” o “bacín” o alguna palabra clave, luego cámbielo.
Posteriormente el niño podrá avisar en el preciso momento en que se está haciendo, felicítelo pues es su primer logro en su entrenamiento. Ahora hay que explicarle que tiene que comunicar cuando siente “deseos” de orinar o defecar, es decir que avise con anticipación.
Poco a poco, el niño tendrá mayor control de sus esfínteres, debe observar si el niño ya es capaz de retener, si ya tiene más control de las funciones de su cuerpo, haga que use regularmente el baño o bacín de tal manera que luego lo pida, es importante que los padres observen en qué horario el niño acostumbra evacuar y llevarlo al baño en ese horario. Hágale recordar siempre que debe avisar cuando empiece a reconocer las señales que le envía su cuerpo, las que le comunican los deseos de ir al baño, una buena idea, es hacer uso de títeres o muñecos y enseñarle cómo se empiezan a producir dichas sensaciones y cómo debe actuar ante ello.
Algunas recomendaciones:
En cada etapa del entrenamiento es importante felicitar al niño por cada logro. Dígale “muy bien”, abrácelo, bríndele aplausos, de esta manera el niño se sentirá contento, y aprenderá con mayor facilidad.
No le grite, no lo “avergüence” , recuerde que no es que él no quiera avisar, sino que aún no puede controlar su cuerpo por completo, aún le cuesta calcular el momento en que debe ir al baño, está aprendiendo a contenerse.
En esta etapa es mejor que el niño utilice ropas ligeras, que pueda bajarse y subirse los pantalones fácilmente.
El niño requiere de su apoyo, no lo apure, este aprendizaje es un proceso lento, así como aprendió a caminar ahora aprenderá a controlar esfínteres, necesita de mucha paciencia y sobre todo mucho amor.
http://www.cosasdelainfancia.com/biblioteca-familia10.htm
Por ello, es importante que los padres sepan cual es el momento adecuado para enseñarle a dejar el pañal y cómo manejar esta etapa de tal manera que estos cambios no resulten violentos ni conflictivos.
A nivel neurológico es necesario que haya alcanzado la suficiente madurez, esto es que esté listo para controlar su impulso de tener que orinar y dar un significado a las señales que le envía su cuerpo, esto es aproximadamente entre los 18 meses y 2 años y medio, la edad puede variar ya que cada niño tiene sus propias características biológicas y psicológicas.
Existen algunas señales que nos pueden indicar que ya es hora que el niño aprenda a dejar los pañales:
Cuando él ya pueda distinguir si el pañal está mojado o sucio.
Cuando expresa que tiene que orinar o defecar con alguna palabra o acción como agarrarse el pañal moverse, gestos en su rostro, etc.
Puede caminar sin ayuda.
Muestra interés en el uso del baño o el bacín, imita a los adultos.
cada etapa del entrenamiento es importante felicitar al ni ño por cada logro. Dígale “muy bien”, abrácelo, bríndele aplausos, de esta manera el niño se sentirá contento, y aprenderá con mayor facilidad.
Una manera eficaz para saber si es el momento de iniciar el entrenamiento para dejar los pañales es el siguiente:
Déle a su niño a beber leche, jugos o algún tipo de liquido, observe luego de 2 horas aproximadamente, si su niño hace un gesto, esto es moverse como bailando, agarrarse el pañal, etc., esto quiere decir que el niño ya es conciente del cambio que se produce en su cuerpo y que ya tiene control del mismo y de sus funciones, el niño que aún no puede controlar sus esfínteres no dará señal alguna, no se aguantará, simplemente mojará o ensuciará el pañal de manera natural, sin darnos cuenta y sin contenerse. No debemos olvidar que el niño aprenderá a controlar sus esfínteres pasando por las siguientes etapas:
- Primera etapa: El niño comunica que está mojado cuando ya lo ha hecho.
- Segunda etapa: Comunica en el preciso momento que se está haciendo.
- Tercera etapa: Avisa que se está por hacer.
Si el niño está pasando por la primera etapa, es decir, avisa cuando ya está mojado, cámbielo y felicítelo por avisar, muéstrele como se tira el pañal sucio; enséñele el bacín o baño, explíquele para qué sirve y cómo se usa. Cuando usted observe que su niño está dando señales que quiere ir al baño o que se está haciendo, enséñele que debe avisar diciendo “baño” o “bacín” o alguna palabra clave, luego cámbielo.
Posteriormente el niño podrá avisar en el preciso momento en que se está haciendo, felicítelo pues es su primer logro en su entrenamiento. Ahora hay que explicarle que tiene que comunicar cuando siente “deseos” de orinar o defecar, es decir que avise con anticipación.
Poco a poco, el niño tendrá mayor control de sus esfínteres, debe observar si el niño ya es capaz de retener, si ya tiene más control de las funciones de su cuerpo, haga que use regularmente el baño o bacín de tal manera que luego lo pida, es importante que los padres observen en qué horario el niño acostumbra evacuar y llevarlo al baño en ese horario. Hágale recordar siempre que debe avisar cuando empiece a reconocer las señales que le envía su cuerpo, las que le comunican los deseos de ir al baño, una buena idea, es hacer uso de títeres o muñecos y enseñarle cómo se empiezan a producir dichas sensaciones y cómo debe actuar ante ello.
Algunas recomendaciones:
En cada etapa del entrenamiento es importante felicitar al niño por cada logro. Dígale “muy bien”, abrácelo, bríndele aplausos, de esta manera el niño se sentirá contento, y aprenderá con mayor facilidad.
No le grite, no lo “avergüence” , recuerde que no es que él no quiera avisar, sino que aún no puede controlar su cuerpo por completo, aún le cuesta calcular el momento en que debe ir al baño, está aprendiendo a contenerse.
En esta etapa es mejor que el niño utilice ropas ligeras, que pueda bajarse y subirse los pantalones fácilmente.
El niño requiere de su apoyo, no lo apure, este aprendizaje es un proceso lento, así como aprendió a caminar ahora aprenderá a controlar esfínteres, necesita de mucha paciencia y sobre todo mucho amor.
http://www.cosasdelainfancia.com/biblioteca-familia10.htm
los cuentos para niños son buenos??
son muy buenos , Muchas veces la correría del día a día, las prisas, la infinidad de trabajo, dentro y fuera de casa, no nos deja tiempo para nada más. Cuando llega la noche, lo único que nos apetece es estirarnos en la cama y descansar. Sin embargo, el relajamiento también se puede conseguir de otras maneras. Leyendo un cuento a tu hijo, por ejemplo. De esta forma, estarás potenciando su imaginación y creando lazos de afectividad entre vosotros. Y llegarás a la conclusión de que el "Érase una vez..." tiene efectos mágicos para ambos.
Para este rincón hemos seleccionado algunos cuentos infantiles que nos han parecido interesantes. Pódeis disfrutar de cuentos tradicionais y también de cuentos enviados por algunos padres.
Para este rincón hemos seleccionado algunos cuentos infantiles que nos han parecido interesantes. Pódeis disfrutar de cuentos tradicionais y también de cuentos enviados por algunos padres.
como elegir zapatos para nuestros hijos
El zapato escogido debe de tener un espacio de alrededor de 1 centímetro desde la punta del "dedo gordo" (ortejo mayor), hasta el borde interno de la punta del zapato.
Debe ser liviano, para que el caminar no sea algo trabajoso para el niño.
El ancho y alto del antepié del zapato debe quedar lo suficientemente suelto y holgado como para no aplastar los dedos del niño(a).
El taco debe ser de +/- 2 centímetros de alto, para que el peso del cuerpo del niño se distribuya en forma pareja entre la parte anterior y la posterior del pié.
Además el taco debe ser de base ancha para darle mayor estabilidad al talón.
El talón debe estar reforzado con el contrafuerte para darle mayor estabilidad.
El material debe ser flexible, para facilitar los movimientos naturales del pié, y debe ser poroso, para facilitar la eliminación de la humedad, evitando la aparición de hongos; para esto se recomienda el uso de zapatos de cuero.
La suela debe ser flexible, para favorecer la normalidad de la marcha, es decir, que el movimiento siga el sentido talón-punta del pié.
Por otro lado, la suela debe ser de un material antideslizante, como por ejemplo goma, para evitar los resbalones
Debe ser liviano, para que el caminar no sea algo trabajoso para el niño.
El ancho y alto del antepié del zapato debe quedar lo suficientemente suelto y holgado como para no aplastar los dedos del niño(a).
El taco debe ser de +/- 2 centímetros de alto, para que el peso del cuerpo del niño se distribuya en forma pareja entre la parte anterior y la posterior del pié.
Además el taco debe ser de base ancha para darle mayor estabilidad al talón.
El talón debe estar reforzado con el contrafuerte para darle mayor estabilidad.
El material debe ser flexible, para facilitar los movimientos naturales del pié, y debe ser poroso, para facilitar la eliminación de la humedad, evitando la aparición de hongos; para esto se recomienda el uso de zapatos de cuero.
La suela debe ser flexible, para favorecer la normalidad de la marcha, es decir, que el movimiento siga el sentido talón-punta del pié.
Por otro lado, la suela debe ser de un material antideslizante, como por ejemplo goma, para evitar los resbalones
como elegir la ropa un niño
Ya que el bebé no puede decidir que ropa le irá bien o le será cómoda, es sabido que las madres y los padres visten a sus hijos según sus propios gustos o lo que la sociedad les indica. Lo cierto es que eso no está del todo bien, ya que debemos tener en cuenta, por sobre todas las cosas, la comodidad del bebé.
Como todos los seres humanos somos distintos y tenemos diferentes gustos, hay bebés que se sentirán cómodos usando tal o cual ropa, pero como él no puede decirnoslo, tendremos que ver las caras o actitudes que tiene cuando lo estamos cambiando. De esta forma, podremos darnos cuenta lo que al niño le sienta cómodo y lo que no y lo que le gusta y lo que no.
Así que desde ahora, empieza a interpretar los gestos o actitudes de tu bebé mientras lo vistes, de esta forma él estará contento porque se siente cómodo y vos también lo estarás porque supiste interpretarlo
Como todos los seres humanos somos distintos y tenemos diferentes gustos, hay bebés que se sentirán cómodos usando tal o cual ropa, pero como él no puede decirnoslo, tendremos que ver las caras o actitudes que tiene cuando lo estamos cambiando. De esta forma, podremos darnos cuenta lo que al niño le sienta cómodo y lo que no y lo que le gusta y lo que no.
Así que desde ahora, empieza a interpretar los gestos o actitudes de tu bebé mientras lo vistes, de esta forma él estará contento porque se siente cómodo y vos también lo estarás porque supiste interpretarlo
como elegir los juguetes de su niño
aquí
A partir de los dos años, los niños empiezan a adquirir y a exigir independencia, lo cual se manifiesta porque quieren hacerlo todo solos, y porque pueden jugar más tiempo sin la compañía de mamá o de un adulto.
Los niños, a esta edad, se atreven a hacer ciertas actividades aunque les cueste trabajo y los resultados no sean muy exitosos. Un ejemplo de esto se ve en la alimentación; comen solos aunque la mitad de la comida quede finalmente en su ropa, en la mesa de comedor o untada en su cuerpo. Se debe estimular esta etapa de libertad manteniendo la seguridad que los niños requieren.
¿Cómo hacerlo?
Para saber qué clase de juegos pueden estimular al niño, es importante saber qué pueden hacer los niños entre los dos y los tres años. Por ejemplo:
•Conversan de forma inteligente: son capaces de elegir su ropa y desean vestirse, saben si necesitan sacos o chaquetas, según el clima, etc.
•Reconocen conceptos como el de igualdad-diferencia; arriba-abajo; corto-largo.
•Saben diferenciar el tiempo: la noche del día, ayer, hoy, mañana.
•Empiezan a contar y a reconocer algunas letras.
•El reconocimiento de las formas les permite armar rompecabezas no muy complejos
A partir de los dos años, los niños empiezan a adquirir y a exigir independencia, lo cual se manifiesta porque quieren hacerlo todo solos, y porque pueden jugar más tiempo sin la compañía de mamá o de un adulto.
Los niños, a esta edad, se atreven a hacer ciertas actividades aunque les cueste trabajo y los resultados no sean muy exitosos. Un ejemplo de esto se ve en la alimentación; comen solos aunque la mitad de la comida quede finalmente en su ropa, en la mesa de comedor o untada en su cuerpo. Se debe estimular esta etapa de libertad manteniendo la seguridad que los niños requieren.
¿Cómo hacerlo?
Para saber qué clase de juegos pueden estimular al niño, es importante saber qué pueden hacer los niños entre los dos y los tres años. Por ejemplo:
•Conversan de forma inteligente: son capaces de elegir su ropa y desean vestirse, saben si necesitan sacos o chaquetas, según el clima, etc.
•Reconocen conceptos como el de igualdad-diferencia; arriba-abajo; corto-largo.
•Saben diferenciar el tiempo: la noche del día, ayer, hoy, mañana.
•Empiezan a contar y a reconocer algunas letras.
•El reconocimiento de las formas les permite armar rompecabezas no muy complejos
juegos infantiles
Objetivo: Lanzar objetos y caminar por planos en el piso.
Materiales: pelotas pequeñas de goma, tela o papel maché.
Invitar a los niños a coger cada uno una pelota y jugar con ella como deseen.
Motivarlos a caminar llevando la pelota como quiera cada cuál y a una señal pararse y colocar la pelota en una parte del cuerpo donde no se pueda ver. Se repite 2 o 3 veces, colocándose la pelota en diferentes partes del cuerpo. Se observan y se destacan las respuestas individuales de los niños.
Se indica separarse unos niños de otros y cada cual lanzar la pelota al espacio. Posteriormente se señala hacía una pared, árbol o lugar adecuado para lanzar todos la pelota hacía ese lugar. Se repite la acción señalando hacía otro lugar para el lanzamiento.
Posteriormente se indica a los niños a colocar el objeto que utilizaron para lanzar en una caja y se les invita a caminar sobre tablas anchas colocadas en el piso o en su lugar caminar y correr (alternadamente) por el piso entre cuerdas colocadas paralelas (dejar suficiente separación entre una cuerda y la otra).
El adulto toma una pelota de la caja e invita a los niño a correr hacía el lugar donde ella o él lanzará la pelota. Se repite después que los niños respondan a la tarea, lanzando la pelota a otra dirección. Si algún niño recoge la pelota se le propone realizar el lanzamiento.
Al final se invita a los niños a caminar por el área llevados por el viento (el adulto imita el sonido del viento y transmite al niño mediante expresiones como: sopla el viento, nos mueve lentamente, nos lleva de lado, nos hace caer) y ejecuta los movimientos con los niños.
Como se pude apreciar en los ejemplos anteriores no se hace énfasis en una estructura de la actividad donde se divida la misma en tres partes: inicial, medular y final, pues por las particularidades de niños tan pequeños no se requiere de tal precisión metodológica. A partir de la edad que continúa (3-4 años) recurriremos a este tipo de estructura de la actividad, pero con la flexibilidad que nos exige la enseñanza preescolar.
Los ejemplos que se ofrecen solo constituyen una guía para la acción pedagógica con los niños de este grupo de edad. Cada tarea que compone la sesión correspondiente se adecua a las características del grupo y por supuesto a las particularidades de la edad.
Lo más importante en la concepción de estas actividades es que las mismas se ofrezcan al niño en algún momento del día y frecuencia de la semana para que conjuntamente con sus juegos libres, constituyan momentos de esparcimiento aprendizaje y por consiguiente de desarrollo para el pequeño
http://www.efdeportes.com/efd42/am23.htm
Materiales: pelotas pequeñas de goma, tela o papel maché.
Invitar a los niños a coger cada uno una pelota y jugar con ella como deseen.
Motivarlos a caminar llevando la pelota como quiera cada cuál y a una señal pararse y colocar la pelota en una parte del cuerpo donde no se pueda ver. Se repite 2 o 3 veces, colocándose la pelota en diferentes partes del cuerpo. Se observan y se destacan las respuestas individuales de los niños.
Se indica separarse unos niños de otros y cada cual lanzar la pelota al espacio. Posteriormente se señala hacía una pared, árbol o lugar adecuado para lanzar todos la pelota hacía ese lugar. Se repite la acción señalando hacía otro lugar para el lanzamiento.
Posteriormente se indica a los niños a colocar el objeto que utilizaron para lanzar en una caja y se les invita a caminar sobre tablas anchas colocadas en el piso o en su lugar caminar y correr (alternadamente) por el piso entre cuerdas colocadas paralelas (dejar suficiente separación entre una cuerda y la otra).
El adulto toma una pelota de la caja e invita a los niño a correr hacía el lugar donde ella o él lanzará la pelota. Se repite después que los niños respondan a la tarea, lanzando la pelota a otra dirección. Si algún niño recoge la pelota se le propone realizar el lanzamiento.
Al final se invita a los niños a caminar por el área llevados por el viento (el adulto imita el sonido del viento y transmite al niño mediante expresiones como: sopla el viento, nos mueve lentamente, nos lleva de lado, nos hace caer) y ejecuta los movimientos con los niños.
Como se pude apreciar en los ejemplos anteriores no se hace énfasis en una estructura de la actividad donde se divida la misma en tres partes: inicial, medular y final, pues por las particularidades de niños tan pequeños no se requiere de tal precisión metodológica. A partir de la edad que continúa (3-4 años) recurriremos a este tipo de estructura de la actividad, pero con la flexibilidad que nos exige la enseñanza preescolar.
Los ejemplos que se ofrecen solo constituyen una guía para la acción pedagógica con los niños de este grupo de edad. Cada tarea que compone la sesión correspondiente se adecua a las características del grupo y por supuesto a las particularidades de la edad.
Lo más importante en la concepción de estas actividades es que las mismas se ofrezcan al niño en algún momento del día y frecuencia de la semana para que conjuntamente con sus juegos libres, constituyan momentos de esparcimiento aprendizaje y por consiguiente de desarrollo para el pequeño
http://www.efdeportes.com/efd42/am23.htm
miércoles, 21 de octubre de 2009
todavia duerme con sus padres??
La costumbre de dormir con sus padres en la cama matrimonial puede transformarse, a partir del primer año, en un hábito poco saludable. Es importante revertir a tiempo esta rutina, para evitar a futuro caprichos y llantos.
por eso es recomendable enseñar a los niños a dormir solos para que puedan ya independisarce y puedan ser mas seguro en su futuro
imitacion a los adultos
desarrollo fìsico
El bebé de tres años, que ahora es un niño, demuestra interés y entusiasmo para tocar instrumentos como la pandereta, el tambor o el acordeón. Su agilidad es tremenda. Puede realizar dos actividades al mismo tiempo. Juega con la pelota mientras corre, toma helado, sube escaleras, come y habla por el teléfono. Algunas investigaciones afirman que esta es una buena edad para iniciarles en el ordenador.
ya es hora de que el bebe pueda comprnder y tener conciencia de todo lo que el hace y tambin puede recordar muchas actividades del dia
http://www.guiainfantil.com/educacion/desarrollo/2anos6meses.htm
lunes, 5 de octubre de 2009
Adapatción de niños a una guarderia

Como parte de la interacción, los educadores idean dinámicas para que cada niño se ponga en contacto con el resto del grupo. Los juegos con sus nombres pueden ser un buen punto de partida. no es recomendado cambiar a cada momento de guarderia a los niños ya que puede cambiar en su entorno emocional , tambien una buena guarderia tiene que ser un punto primordial ya que cuando hay buenas parvularias son buenos niños en el futuro
La alimentacion

A partir de los 2 años de edad el niño hace 4 comidas al día desayuno, comida, merienda y cena y en algunos casos puede tomar un suplemento lácteo en forma de leche con galletas antes de acostarse. Es de fundamental importancia repartir los aportes calóricos de las cuatro comidas básicas ya que esos hábitos alimentarios adquiridos a esta edad serán la guía para la época adulta
(fotografía areapadres)
La actividad motriz del niño de 2 a 3 años
El grupo de 2 a 3 años marca el limite entre la edad temprana y preescolar. En esta primera etapa de la vida del niño ha ocurrido un crecimiento acelerado en el organismo y se destacan importantes logros en el desarrollo, fundamentalmente en la esfera motriz.
A los 3 años la denominada -crisis del desarrollo- da lugar a una "autonomía" en el niño que antes no existía. La dependencia del adulto disminuye, lo que no significa que el niño necesite de este. Los niños comienzan a incorporar nuevas formas de movimiento y los expresan con mayor independencia, pero como algunos de estos movimientos no están totalmente logrados (subir y bajar escalones, saltar desde pequeñas alturas, caminar por planos elevados), el adulto interviene y en muchos casos con exceso de directividad, limitando las posibilidades del niño. Este echo muchas veces trae como resultado conflictos con el pequeño, agudizando más la crisis del desarrollo mencionada.
Ademas la cactividad motriz del niño en estas edades son muy importantes ya que gracias a las actividades nos podemos dar cuenta como va creciendo el niño y su desarrollo.
A los 3 años la denominada -crisis del desarrollo- da lugar a una "autonomía" en el niño que antes no existía. La dependencia del adulto disminuye, lo que no significa que el niño necesite de este. Los niños comienzan a incorporar nuevas formas de movimiento y los expresan con mayor independencia, pero como algunos de estos movimientos no están totalmente logrados (subir y bajar escalones, saltar desde pequeñas alturas, caminar por planos elevados), el adulto interviene y en muchos casos con exceso de directividad, limitando las posibilidades del niño. Este echo muchas veces trae como resultado conflictos con el pequeño, agudizando más la crisis del desarrollo mencionada.
Ademas la cactividad motriz del niño en estas edades son muy importantes ya que gracias a las actividades nos podemos dar cuenta como va creciendo el niño y su desarrollo.
Resumen de : http://www.efdeportes.com/efd42/am23.htm
(fotografía hispagimnasios)
lunes, 28 de septiembre de 2009
Los niños de 2a 3 AÑOS
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